martes, 18 de junio de 2013
José Saramago
Poeta, novelista, periodista y dramaturgo portugués, nacido en Azinhaga, Santarém, el 16 de noviembre de 1922.
Perteneciente a una familia de extracción humilde, inició tardíamente la educación primaria debido a los escasos recursos económicos de su padre. Superó con gran actitud diversas contingencias familiares, y a pesar de que debió suspender los estudios por falta de dinero, siempre mantuvo el interés por la lectura de los clásicos. A partir de 1944, después de contraer matrimonio, escribió dos novelas no publicadas, colaboró como crítico literario y formó parte de la primera Asociación de escritores portugueses. Tradujo autores como Tolstoi, Maupassant y Baudelaire, y publicó su primer libro de poemas en 1966 bajo el título "Os poemas possíveis".
En 1969 se afilió al Partido Comunista Portugués, dedicándose por completo al ejercicio literario como escritor y crítico.
Obtuvo numerosos galardones y doctorados Honoris Causa, entre los que sobresale el Premio Nobel de Literatura en 1998.
Falleció en Tías, Lanzarote, España, en el año 2010.
El beso
Hoy, no sé por qué, el viento ha tenido un
hermoso gesto de renuncia, y los árboles han
aceptado su quietud.
Sin embargo (y es bueno que así sea) una guitarra
organiza obstinadamente el espacio de la soledad.
Acabamos sabiendo que las flores se alimentan en
la fértil humedad.
Ésa es la verdad de la saliva.
De "Poesía completa" Alfaguara Editores, 2005
Versión de Ángel Campos Pámpano
Hoy, no sé por qué, el viento ha tenido un
hermoso gesto de renuncia, y los árboles han
aceptado su quietud.
Sin embargo (y es bueno que así sea) una guitarra
organiza obstinadamente el espacio de la soledad.
Acabamos sabiendo que las flores se alimentan en
la fértil humedad.
Ésa es la verdad de la saliva.
De "Poesía completa" Alfaguara Editores, 2005
Versión de Ángel Campos Pámpano
lunes, 17 de junio de 2013
Martín Miguel Juan de la Mata (Martín Miguel de Guemes)
9 de Febrero de 1785: Es bautizado en la Iglesia Matriz de Salta, por el cura rector de la misma, el Dr. Gabriel Gómez Recio. Fueron sus padrinos Don José González de Prada y Doña María Ignacia Cornejo . Recibió el nombre de Martín Miguel Juan de la Mata.
13 de Febrero de 1799: Ingresa como cadete a la Compañía del 3er. Batallón del Rey , Fixo de Buenos Aires, destacado en Salta, a los 14 años recién cumplidos.
1806 -1808: Con motivo de las invasiones Inglesas, las Compañías de Regimiento Fixo, destacadas en Salta, acudieron presurosas a incorporarse a su regimiento. De esta manera Güemes se encontró en las jornadas de la defensa. Según algunos historiadores en esta ocasión, Güemes se desempeñó como ayudante de Liniers.
12 de Agosto de 1806: Güemes se adentra a caballo en el Río de la Plata, comandando un pelotón de Húsares de Pueyrredón y obliga a rendirse al navío británico "Justina", que había encallado frente al puerto de Buenos Aires.
7 de Abril de 1808: Por razones de salud y por el fallecimiento de su padre, solicita licencia, la que le es concedida por el Virrey, y le posibilita regresar a Salta.
13 de Enero de 1809: La Suprema Junta Gubernativa del Reino de Sevilla le expide el ascenso a Subteniente efectivo del Regimiento de Infantería de Buenos Aires.
4 de Julio de 1809: El Gobernador de la Intendencia de Salta del Tucumán, solicita y obtiene del Virrey que destine a Güemes - quien se encontraba en su ciudad natal en uso de licencia - a la Guarnición Militar de Salta; a la que se incorpora con el grado de teniente.
22 de Agosto de 1810: Güemes parte de la ciudad de Salta, comandando un escuadrón salteño denominado Partida de Observación. Marcha a la Quebrada de Humahuaca, donde es el primero en actuar a favor del movimiento de Mayo, llevando el mensaje, interceptando las comunicaciones del enemigo y preparando el terreno para el avance del ejército enviado por la Junta constituida el 25 de mayo de 1810.
13 de Septiembre de 1810: El Gobernador Intendente de Salta, Antonio Chiclana lo menciona en correspondencia a la Junta y en virtud a sus méritos, como Teniente de Granaderos de Fernando VII.
22 de Septiembre de 1810: El Coronel Don Diego de Pueyrredón le confía una misión importante en Humahuaca y es allí donde recibe la comunicación de su ascenso a Capitán.
7 de Noviembre de 1810: Al frente de salteños, oranences, jujeños y tarijeños Güemes vence en la batalla de Suipacha a las fuerzas comandadas por el General Córdoba. El General derrotado retrocede hacia Cotagaita donde arrastra en su huída a su jefe, el General Nieto, dejando libre la ruta del Alto Perú, al ejército enviado por la Junta de Mayo.
23 de Junio de 1811: La Junta Grande Nacional, repone a Güemes en el ejército del que había sido dado de baja después de Suipacha por el representante de la Junta de Mayo, don Juan José Castelli. De inmediato Güemes parte de Salta en dirección a Tarija, donde presta ayuda al Ejército del Norte, el cual retrocedía tras haber sufrido una completa derrota en la batalla de Huaqui (20/6/1811)
4 de Octubre de 1811: El General Juan Martín de Pueyrredón desde su campamento de Campo Santo (Salta) informa al Superior Gobierno, las operaciones de la expedición que condujo en retirada desde Potosí los caudales del Real Erario en donde refiere "Salió con el Teniente Coronel Don Martín Güemes a ofrecerme el auxilio de sus pechos, únicas fuerzas de que podían disponer".
12 de Enero de 1812: Güemes participa de la Segunda Batalla de Suipacha, la que es conducida por el General Díaz Vélez en donde la derrota malogra los acontecimientos anteriores. Luego de aquel encuentro Juan Martín de Pueyrredón encarga a Güemes la misión de viajar a Tarija con objeto de sofocar una rebelión que debía estallar en aquella ciudad por elementos realistas y conseguir 300 caballos con destino al ejército patriota. Ambas misiones se cumplen con éxito, con la colaboración de Uriondo y Méndez.
Junio de 1812: Belgrano separa del Ejercito del Norte a Güemes dándole traslado a Buenos, en virtud de no estar de acuerdo por su conducta privada.
4 de Diciembre de 1813: Es reconocido en la promoción del día, como Capitán de Caballería y Teniente Coronel Graduado de Ejército.
11 de Diciembre de 1813: El coronel José de San Martín parte de Buenos Aires, comandando fuerzas destinadas a incorporarse al Ejercito del Norte. Integra estas fuerzas el Teniente Coronel Graduado, Don Martín Miguel de Güemes.
29 de Enero de 1814: San Martín lo reconoce como General en jefe del Ejército del Norte, oportunidad en la que designa a Güemes jefe de las avanzadas del Río Pasaje.
29 de Marzo de 1814: Güemes enfrenta y derrota en el Tuscal de Velarde al Coronel Saturnino Castro y pone sitio a las fuerzas españolas que ocupan la ciudad de Salta. Resultado de este triunfo son: 31 Muertos, 45 prisioneros, 22 fusiles, 8 sables, algunas cananas y una tropilla de caballos y mulas.
9 de mayo de 1814: San Martín informa al Directorio de este triunfo en Velarde, quien declara a Güemes "Benemérito".
26 de Junio de 1814: Ataca a las fuerzas de Marquiegui en Anta.
29 de Junio de 1814: Ataca nuevamente, esta vez en Santa Victoria, y emprende la marcha hacia Jujuy.
3 de Agosto de 1814: El Brigadier Joaquín de La Pezuela evacua la ciudad de Salta y sus fuerzas comienzan la retirada hacia el Alto Perú. Güemes y sus gauchos, que lo hostigan desde cinco meses atrás, lo atacan constantemente hasta La Quiaca
12 de Agosto de 1814: Llega a Jujuy donde recibe un considerable refuerzo de hombres y armas: Se pasan a sus filas 100 soldados. Además recoge un inesperado botín (100 fusiles, 260 bayonetas, 373 lanzas, 264 juegos de herraduras, azadas, palas, picos y otros elementos, que los realistas habían abandonado en su precipitada fuga.
30 de Septiembre de 1814: A propuesta de Rondeau (quien reemplaza a San Martín en la conducción del Ejercito del Norte), el Directorio asciende a Güemes a Coronel Graduado del Ejército.
30 de Octubre de 1814: Rondeau designa a Güemes, jefe militar de la zona comprendida entre Tucumán y Tarija.
2 de Marzo de 1815: Acompañado por 1000 gauchos se incorpora al ejército de Rondeau.
14 de Abril de 1815: Güemes y sus Gauchos sorprenden a la Vanguardia del ejército enemigo en Puesto del Marqués, batiéndola completamente. Esta brillante actuación de los escuadrones gauchos al mando de Güemes, produjo 4 oficiales y 105 soldados enemigos muertos; perdieron 5 oficiales y 117 soldados entre heridos y prisioneros como también todas sus armas, municiones, guiones, equipajes y bestias, salvándose solo el comandante, con el Capitán Valle y 12 hombres de tropa, sin que de parte de los patriotas haya habido más desgracia que dos gauchos heridos. Días después con autorización de Rondeau regresa con los gauchos a Salta.
6 de Mayo de 1815: El Cabildo de Salta, a petición del pueblo de la ciudad, designa a Güemes "Gobernador de la Intendencia de Salta", que comprendía las actuales provincias de Salta y Jujuy y la región boliviana de Tarija. El Director Interino Alvarez Thomas lo reconoce a mediados de junio de 1815.
23 de Junio de 1815: El Cabildo de Salta convocado por el Gobernador, resuelve denegar la entrega de las armas recogidas por Güemes en Jujuy al regreso de Puesto del Marqués, reclamadas por Rondeau para la retirada del ejército. Fundamenta esta negativa en: "que esta provincia quedaría sin armas que serviría para su defensa y el escarmiento del enemigo".
10 de Julio de 1815: Güemes contrae enlace en la ciudad de Salta, con Doña María del Carmen Puch; en la Casa de los Puch, que se encontraba en la actual calle Ituzaingó 143 (entre Alvarado y Urquiza)
19 de Septiembre de 1815: El Cabildo de Jujuy, después de cuatro meses de reiteradas negativas, reconoce a Güemes como Gobernador de la Intendencia de Salta.
13 de Marzo de 1816: Rondeau y su ejército se dirigen de Jujuy a la ciudad de Salta, dispuestos a tomar prisionero a Güemes y sus adeptos. Güemes establece su cuartel General en los Cerrillos y adelanta su vanguardia hasta La Caldera, la cual se limita a hostigar a Rondeau y sus fuerzas.
15 de Marzo de 1816: Rondeau declara a Güemes "Reo de Estado". El cabildo de Jujuy sanciona: "Que el Coronel Graduado Don Martín Güemes no ha sido ni es Gobernador legítimo de esta ciudad..."
22 de Marzo de 1816: Rondeau se traslada al cuartel general de Güemes, después de haber ocupado la ciudad de Salta pero quedando sin víveres y sitiado por el ejército gaucho. Rondeau, llega a un acuerdo con Güemes, el que es conocido como el "Pacto de los Cerrillos".
6 de Abril de 1816: El Cabildo de Jujuy nombra al Canónigo Gorriti para que entre en negociaciones con el Gobernador de Salta, hecho que tiene como antecedente el pacto firmado entre Rondeau y Güemes.
12 de Abril de 1816: El Gobernador de la Intendencia de Cuyo, General José de San Martín, comunica al diputado por Mendoza al Congreso de Tucumán, Doctor Tomás Godoy Cruz, que "más de mil victorias he celebrado la mil veces feliz unión de Güemes y Rondeau... con una salva de veinte cañonazos, iluminación, repiques y otras mil cosas".
17 de Abril de 1816: Rondeau publica una proclama desde su cuartel general de Jujuy, en donde deja sin efecto todas las medidas tomadas en contra de Güemes estableciendo que "se han desvanecido completamente las dudas que causaron tales medidas ". Dando También una buena opinión y exaltando algunas de las virtudes de Güemes.
24 de Junio de 1816: Rondeau emprende la marcha para Tucumán quedando Güemes de jefe de la Vanguardia y por ende. encargado de la defensa de la Nación por el Norte; misión cumplida por Güemes en perfecta armonía con las autoridades nacionales y con el nuevo jefe del ejército del Norte, General Belgrano nombrado en septiembre de 1816.
6 de Agosto de 1816: El Gobernador Intendente de Salta, don Martín Miguel de Güemes, Jura la Independencia de las Provincias Unidas de Sud América junto a autoridades y principales vecinos de la ciudad de Jujuy reunidos en Cabildo Abierto. Luego Güemes expide una proclama a sus compañeros de armas, comunicándoles la Declaración de la Independencia por parte del Congreso de Tucumán y exhortándolos a continuar combatiendo con amplia confianza en el pueblo de la Intendencia de Salta.
14 de Septiembre de 1816: Güemes informa a Belgrano, desde su cuartel de Humahuaca. "La retirada de los enemigos tan indecorosa y perjudicial para ellos, la han hecho sin más motivo que el haber sabido se movían las divisiones de mí mando: de modo que no solamente los de Yavi han fugado, dejando útiles de guerra que se expresan en los partes.....; sino también hemos desconcertado todos sus planes, haciendo salir a Olañeta y Marquiegui de Tarija.
27 de Septiembre de 1816: Güemes realiza una proclama en la que informa al pueblo la huida del enemigo, insta a la población a volver a sus casas y actividades para disfrutar de la tranquilidad y dar gracias al Dios de los Ejércitos y a Nuestra Generala (la Virgen).
17 de Diciembre de 1816: Güemes jura nuevamente la Independencia de las Provincias Unidas de Sud América junto con las Autoridades y principales vecinos de la ciudad de Salta, reunidos en Cabildo Abierto, convocado expresamente para tal fin.
15 de Abril de 1817: Las fuerzas españolas del General La Serna, ingresan en la ciudad de Salta, pero de inmediato quedan sitiadas por Güemes y sus gauchos.
4 de Mayo de 1817: El General La Serna y su ejército evacuan la ciudad de Salta y retroceden al Alto Perú. Güemes y sus gauchos los hostigan constantemente produciéndoles numerosas bajas.
19 de Mayo de 1817: A solicitud de Belgrano, el Director Supremo Pueyrredón le expidió despacho de Coronel Mayor de los Ejércitos de la Patria.
28 de Mayo de 1817: El Director Supremo Pueyrredón dicta un decreto, reconociendo los excepcionales servicios prestados por Güemes; y en mérito a su brillante actuación, el gobierno lo premió con una medalla de oro y una pensión vitalicia para su primer hijo; una medalla de plata con trazos de oro para los jefes, una puramente de plata para los oficiales y para la tropa un escudo de paño con la inscripción: "A los heroicos defensores de Salta".
27 de Septiembre de 1817: Güemes comunica a Belgrano que ha impuesto una contribución general, con anuencia del Cabildo, para sostener a los que defienden la Patria y que la Intendencia de Salta, "a fuerza de sacrificios, ha logrado que los demás pueblos hermanos conserven su seguridad y sosiego", pero que ya se haya en la impotencia y requiere que todos contribuyan con sus auxilios. Belgrano trasmite el pedido al Director Supremo Pueyrredón, quien promete resolver favorablemente lo requerido pero los auxilios no llegaron.
28 de Noviembre de 1817: El Director Supremo Pueyrredón condecora a Güemes, sus oficiales y soldados por la victoria obtenida sobre el ejército del General La Serna al expulsarlos de la Intendencia de Salta.
6 de Diciembre de 1817: Güemes se pone al frente de la Vanguardia para detener la invasión del General Olañeta
20 de Enero de 1818: De regreso en Salta Güemes reúne al Cabildo para tratar "Asuntos interesantes al servicio de la Nación". Debido al sacrificio que el pueblo de la Intendencia de Salta a realizado para mantener la lucha y el grado de pobreza en el que se encuentra se forma una comisión para recaudar fondos para "atender las necesidades de la presente guerra".
2 de Abril de 1818: El Cabildo de Salta, presidido por Güemes trata el obedecimiento y publicación del Reglamento Provisorio, expedido por el Soberano Congreso del 3 de Diciembre de 1817 y mandado observar por el poder ejecutivo de las Provincias Unidas de Sud América.
2 de Mayo de 1818: Güemes es reelecto Gobernador Intendente de Salta, por el Cabildo e inmediatamente informado al Director Supremo.
25 de Abril de 1818: El Cabildo de Jujuy elige Gobernador al Coronel Mayor Comandante de Vanguardia Don Martín Güemes.
22 de Agosto de 1818: El Cabildo de Salta se dirige al Director Supremo señalando los servicios prestados por Güemes y expresando que éstos "son los momentos inconmovibles que harán siempre honor al Intrépido Güemes".
7 de Diciembre de 1818: Güemes comunica al Cabildo de Jujuy que San Martín se apresta a marchar sobre Perú y que no duda que Belgrano partirá también (comandando el Ejército del Norte) hacia el alto Perú.
26 de marzo de 1819: Güemes confecciona una nueva lista, con consentimiento del Cabildo de Salta, donde constan los nombres de los vecinos que deben contribuir con determinadas sumas de dinero (en calidad de empréstito) a efectos de poder hacer frente a las necesidades de la guerra por la emancipación.
25 de Mayo de 1819: Güemes jura la Constitución unitaria de 1819, junto con los miembros del Cabildo de Salta. Demuestra así que sus requerimientos desde 1815 pidiendo la sanción de una Constitución, eran plenamente sinceros y que en aras de la unidad nacional aceptaba hasta una constitución opuesta a sus ansias de autonomía para la intendencia de Salta.
En Septiembre y en Octubre de 1819: mandó levantar empréstitos a vecinos pudientes de la ciudad, para poder solventar la guerra contra el ejército español.
8 de Abril de 1820: El Cabildo de Salta (a requerimiento de Güemes) establece una nueva contribución forzosa, a cargo de hacendados, comerciantes y demás vecinos pudientes.
8 de Mayo de 1820: El General Juan Ramírez y Orozco parte de su cuartel general de Tupiza y sus fuerzas invaden la Intendencia de Salta penetrando divididas en tres columnas. De inmediato Güemes dispone el hostigamiento de los invasores.
18 de Mayo de 1820: Güemes pide ayuda a los gobernadores de las provincias situadas al sur de Salta; Bustos, gobernador de Córdoba, le envía una fuerza de 500 hombres al mando del Coronel Alejandro Heredia; al agradecerle el auxilio, Güemes, le dice a Bustos, que ordenará a Heredia que se detenga en Tucumán hasta tanto consiga víveres para sostener esa división pues carece de recursos "para alimentar a sus propios gauchos. Las demás provincias expresan que no están en condiciones de prestar ayuda, pero Ibarra, gobernador de Santiago del Estero, informa que Bernabé Araoz, gobernador de Tucumán, impide que pueda enviarle una suma de dinero.
19 de Mayo de 1820 La falta de recursos motiva que el Cabildo de Salta, a pedido de Güemes, disponga en el término de 6 días se levante un empréstito forzoso de seis mil pesos.
31 de Mayo de 1820: Una columna del ejército español penetra en La ciudad de Salta, llegando posteriormente a las proximidades del Río Pasaje. Güemes y sus gauchos continúan hostigando a los invasores.
8 de Junio de 1820: Desde febrero de 1820 las Provincias Unidas de Sud América, carecen de autoridad nacional. Teniendo en cuenta esta circunstancia el General en Jefe del los Andes Don José de San Martín (con expreso acuerdo de su ejército) designa a Güemes, General en Jefe del Ejército de Observación sobre el Perú. (Por disposición del director, el Ejército del Norte había marchado en 1819 hacia el sur para combatir a los caudillos del litoral; sublevándose en Arequito).
8 de Junio de 1820: El General Juan Ramírez y Orozco y sus fuerzas invasoras evacuan la ciudad de Salta y retroceden hasta su cuartel general de Tupiza, a donde llegarán el 30 de junio. Güemes y sus gauchos hostigan el ejército español durante la retirada.
5 de Julio de 1820: Güemes comunica al Cabildo de Salta que pese a no contar con ayuda de las demás provincias, ha rechazado una nueva invasión, mientras el Ejército de los Andes se apresta a marchar hacia el Perú.
11 de Julio de 1820: Güemes propone a Bustos reunir un Congreso General en Catamarca a efectos de tratar únicamente cuestiones relacionadas con la unidad nacional y la dirección de la guerra contra el enemigo común. El gobernador cordobés preferirá que el proyectado Congreso se reúna en Córdoba y con fines más amplios.
2 de Septiembre de 1820: Güemes se dirige al Cabildo de Jujuy, solicita a las damas jujeñas la máxima cooperación en la urgente confección de ropas para la tropa, dado el estado en que ésta se encuentra y la necesidad de partir de inmediato hacia Perú.
24 de Mayo de 1821: La mayoría de los miembros del Cabildo de Salta se pronuncian contra Güemes declarando que ha cesado en el cargo de gobernador de la Intendencia. Güemes se encuentra en el sur de la provincia reuniendo fuerzas para enfrentar al gobernador de Tucumán, don Bernabé Araoz.
29 de Mayo de 1821 : Güemes retorna a la ciudad de Salta y es aclamado por la mayoría de los salteños. Los revolucionarios se han ocultado o huido hacia el norte, llegando algunos hasta el cuartel general de Olañeta, jefe realista.
7 de junio de 1821: Una partida española, comandada por José María Valdés, apodado "el Barbarucho", entra por sorpresa en la ciudad de Salta, produciendo una emboscada, en la que participan los 400 hombres de infantería que conducía el Barbarucho y utilizando la información que le prestara Mariano Benítez, se cerraron todas las salidas y esquinas de la plaza, no quedando a Güemes más que montar en su caballo y saltar por sobre dos pelotones enemigos; pero al cruzar el Tagarete del Tineo (actual Avenida Belgrano), recibió un balazo; esta herida le provocará la muerte días después.
17 de Junio de 1821: después de diez días de sufrimiento muere en la Cañada de la Horqueta, rodeado de sus gauchos. Antes de expirar ordena al Coronel Jorge Enrique Vidt que lo reemplace y prosiga la lucha contra los españoles hasta el triunfo definitivo; se puso de inmediato sitio a Salta, para que días después el enemigo se retirara para no volver.
18 de junio de 1821: Los restos de Martín Güemes son sepultados en la capilla de El Chamical.
14 de Noviembre de 1822: El entonces Gobernador José Ignacio Gorriti, traslada los restos a la Catedral de Salta, ubicada en la antigua Iglesia de los Jesuitas (actuales calle Mitre esquina Caseros). "Este es el lugar de mayor honor y distinción que le correspondía por sus inestimables servicios a la Independencia Americana".
14 de abril de 1877: La Iglesia de los Jesuitas o Catedral Vieja, está por caerse, con tal motivo y hasta poderse trasladar a la Catedral Nueva (la actual), los familiares exhumaron los restos del General Güemes y los trasladaron al panteón familiar del Cementerio de la Santa Cruz.
20 de Noviembre de 1918 : los restos de Güemes son trasladados nuevamente y llevados al panteón de las Glorias del Norte, en la Catedral de Salta
http://www.portaldesalta.gov.ar/biografia.htm
http://www.martinmiguelguemes.com.ar/
http://www.portaldesalta.gov.ar/biografia.htm
http://www.martinmiguelguemes.com.ar/
domingo, 16 de junio de 2013
Feliz Día del Padre
Si tienes un hijo, regocijate pero tiembla del deposito que se te confía. Haz que hasta los diez años te admire, hasta los veinte te ame y hasta la muerte te respete. Hasta los diez años se su maestro, hasta los veinte su padre, y hasta la muerte su amigo.Piensa en darle buenos principios antes que bellas maneras, que te deba rectitud esclarecida y no frívola elegancia. Haz un hombre honesto, antes que un hombre hábil.
sábado, 15 de junio de 2013
Guillermo Divito
1914
Nace en Buenos Aires el popular dibujante Guillermo Divito.
Humorista, caricaturista, historietista y editor, sorprendente innovador del humor gráfico argentino, fundador y director de la famosa revista Rico Tipo, a través de sus ilustraciones e historietas retrató magistralmente las décadas del 40 y el 50. Creador de personajes notables y emblemáticos, como las seductoras "Chicas de Divito", el doctor Merengue, Fallutelli, Bómbolo, Pochita Morfoni, falleció en Brasil el 5 de julio de 1965.
Día Nacional del Libro
Día Nacional del Libro
Esta celebración comenzó en Argentina el 15 de junio de 1908 como "Fiesta del Libro". Ese día se entregaron los premios de un concurso literario organizado por el Consejo Nacional de Mujeres. En 1924, el Decreto Nº 1038 del Gobierno Nacional declaró como oficial la "Fiesta del Libro". El 11 de junio de 1941, una resolución Ministerial propuso llamar a la conmemoración "Día del Libro" para la misma fecha, expresión que se mantiene actualmente.
viernes, 14 de junio de 2013
Jorge Luis Borges
(Buenos Aires, 1899 - Ginebra, Suiza, 1986) Escritor argentino. Jorge Luis Borges procedía de una familia de próceres que contribuyeron a la independencia del país. Su antepasado, el coronel Isidro Suárez, había guiado a sus tropas a la victoria en la mítica batalla de Junín; su abuelo Francisco Borges también había alcanzado el rango de coronel.
Pero fue su padre, Jorge Borges Haslam, quien rompiendo con la tradición familiar se empleó como profesor de psicología e inglés. Estaba casado con la delicada Leonor Acevedo Suárez, y con ella y el resto de su familia abandonó la casa de los abuelos donde había nacido Jorge Luis y se trasladó al barrio de Palermo, a la calle Serrano 2135, donde creció el aprendiz de escritor teniendo como compañera de juegos a su hermana Norah.
En aquella casa ajardinada aprendió Borges a leer inglés con su abuela Fanny Haslam y, como se refleja en tantos versos, los recuerdos de aquella dorada infancia lo acompañarían durante toda su vida. Apenas con seis años confesó a sus padres su vocación de escritor, e inspirándose en un pasaje del Quijote redactó su primera fábula cuando corría el año 1907: la tituló La visera fatal. A los diez años comenzó ya a publicar, pero esta vez no una composición propia, sino una brillante traducción al castellano de El príncipe feliz de Oscar Wilde.
En el mismo año en que estalló la Primera Guerra Mundial, la familia Borges recorrió los inminentes escenarios bélicos europeos, guiados esta vez no por un admirable coronel, sino por un ex profesor de psicología e inglés, ciego y pobre, que se había visto obligado a renunciar a su trabajo y que arrastró a los suyos a París, a Milán y a Venecia hasta radicarse definitivamente en la neutral Ginebra cuando estalló el conflicto.
Borges era entonces un adolescente que devoraba incansablemente la obra de los escritores franceses, desde los clásicos como Voltaire o Víctor Hugo hasta los simbolistas, y que descubría maravillado el expresionismo alemán, por lo que se decidió a aprender el idioma descifrando por su cuenta la inquietante novela de Gustav Meyrink El golem.
Hacia 1918 lee asimismo a autores en lengua española como José Hernández, Leopoldo Lugones y Evaristo Carriego y al año siguiente la familia pasa a residir en España, primero en Barcelona y luego en Mallorca, donde al parecer compuso unos versos, nunca publicados, en los que se exaltaba la revolución soviética y que tituló Salmos rojos.
En Madrid trabará amistad con un notable políglota y traductor español, Rafael Cansinos-Assens, a quien extrañamente, a pesar de la enorme diferencia de estilos, proclamó como su maestro. Conoció también a Valle Inclán, a Juan Ramón Jiménez, a Ortega y Gasset, a Ramón Gómez de la Serna, a Gerardo Diego... Por su influencia, y gracias a sus traducciones, fueron descubiertos en España los poetas expresionistas alemanes, aunque había llegado ya el momento de regresar a la patria convertido, irreversiblemente, en un escritor.
De regreso en Buenos Aires, fundó en 1921 con otros jóvenes la revista Prismas y, más tarde, la revista Proa; firmó el primer manifiesto ultraísta argentino, y, tras un segundo viaje a Europa, entregó a la imprenta su primer libro de versos: Fervor de Buenos Aires (1923). Seguirán entonces numerosas publicaciones, algunos felices libros de poemas, como Luna de enfrente (1925) y Cuaderno San Martín (1929), y otros de ensayos, como Inquisiciones, El tamaño de mi esperanza y El idioma de los argentinos, que desde entonces se negaría a reeditar.
Durante los años treinta su fama creció en Argentina y su actividad intelectual se vinculó a Victoria y Silvina Ocampo, quienes a su vez le presentaron a Adolfo Bioy Casares, pero su consagración internacional no llegaría hasta muchos años después. De momento ejerce asiduamente la crítica literaria, traduce con minuciosidad a Virginia Woolf, a Henri Michaux y a William Faulkner y publica antologías con sus amigos. En 1938 fallece su padre y comienza a trabajar como bibliotecario en las afueras de Buenos Aires; durante las navidades de ese mismo año sufre un grave accidente, provocado por su progresiva falta de visión, que a punto está de costarle la vida.
Al agudizarse su ceguera, deberá resignarse a dictar sus cuentos fantásticos y desde entonces requerirá permanentemente de la solicitud de su madre y de su amigos para poder escribir, colaboración que resultará muy fructífera. Así, en 1940, el mismo año que asiste como testigo a la boda de Silvina Ocampo y Bioy Casares, publica con ellos una espléndida Antología de la literatura fantástica, y al año siguiente una Antología poética argentina.
En 1942, Borges y Bioy se esconden bajo el seudónimo de H. Bustos Domecq y entregan a la imprenta unos graciosos cuentos policiales que titulan Seis problemas para don Isidro Parodi. Sin embargo, su creación narrativa no obtiene por el momento el éxito deseado, e incluso fracasa al presentarse al Premio Nacional de Literatura con sus cuentos recogidos en el volumen El jardín de los senderos que se bifurcan, los cuales se incorporarán luego a uno de sus más célebres libros, Ficciones, aparecido en 1944.
Vicisitudes públicas
En 1945 se instaura el peronismo en Argentina, y su madre Leonor y su hermana Norah son detenidas por hacer declaraciones contra el nuevo régimen: habrán de acarrear, como escribió muchos años después Borges, una "prisión valerosa, cuando tantos hombres callábamos", pero lo cierto es que, a causa de haber firmado manifiestos antiperonistas, el gobierno lo apartó al año siguiente de su puesto de bibliotecario y lo nombró inspector de aves y conejos en los mercados, cruel humorada e indeseable honor al que el poeta ciego hubo de renunciar, para pasar, desde entonces, a ganarse la vida como conferenciante.
La policía se mostró asimismo suspicaz cuando la Sociedad Argentina de Escritores lo nombró en 1950 su presidente, habida cuenta de que este organismo se había hecho notorio por su oposición al nuevo régimen. Ello no obsta para que sea precisamente en esta época de tribulaciones cuando publique su libro más difundido y original, El Aleph (1949), ni para que siga trabajando incansablemente en nuevas antologías de cuentos y nuevos volúmenes de ensayos antes de la caída del peronismo en 1955.
En esta diversa tesitura política, el recién constituido gobierno lo designará, a tenor del gran prestigio literario que ha venido alcanzando, director de la Biblioteca Nacional e ingresará asimismo en la Academia Argentina de las Letras. Enseguida los reconocimientos públicos se suceden: Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cuyo, Premio Nacional de Literatura, Premio Internacional de Literatura Formentor, que comparte con Samuel Beckett, Comendador de las Artes y de las Letras en Francia, Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes de Argentina, Premio Interamericano Ciudad de Sèo Paulo...
Inesperadamente, en 1967 contrae matrimonio con una antigua amiga de su juventud, Elsa Astete Millán, boda de todos modos menos tardía y sorprendente que la que formalizaría pocos años antes de su muerte, ya octogenario, con María Kodama, su secretaria, compañera y lazarillo, una mujer mucho más joven que él, de origen japonés y a la que nombraría su heredera universal. Pero la relación con Elsa fue no sólo breve, sino desdichada, y en 1970 se separaron para que Borges volviera de nuevo a quedar bajo la abnegada protección de su madre.
Los últimos reveses políticos le sobrevinieron con el renovado triunfo electoral del peronismo en Argentina en 1974, dado que sus inveterados enemigos no tuvieron empacho en desposeerlo de su cargo en la Biblioteca Nacional ni en excluirlo de la vida cultural porteña.
Dos años después, ya fuera como consecuencia de su resentimiento o por culpa de una honesta alucinación, Borges, cuya autorizada voz resonaba internacionalmente, saludó con alegría el derrocamiento del partido de Perón por la Junta Militar Argentina, aunque muy probablemente se arrepintió enseguida cuando la implacable represión de Videla comenzó a cobrarse numerosas víctimas y empezaron a proliferar los "desaparecidos" entre los escritores. El propio Borges, en compañía de Ernesto Sábato y otros literatos, se entrevistó ese mismo año de 1976 con el dictador para interesarse por el paradero de sus colegas "desaparecidos".
De todos modos, el mal ya estaba hecho, porque su actitud inicial le había granjeado las más firmes enemistades en Europa, hasta el punto de que un académico sueco, Artur Ludkvist, manifestó públicamente que jamás recaería el Premio Nobel de Literatura sobre Borges por razones políticas. Ahora bien, pese a que los académicos se mantuvieron recalcitrantemente tercos durante la última década de vida del escritor, se alzaron voces, cada vez más numerosas, denunciando que esa actitud desvirtuaba el espíritu del más preciado premio literario.
Para todos estaba claro que nadie con más justicia que Borges lo merecía y que era la Academia Sueca quien se desacreditaba con su postura. La concesión del Premio Cervantes en 1979 compensó en parte este agravio. En cualquier caso, durante sus últimos días Borges recorrió el mundo siendo aclamado por fin como lo que siempre fue: algo tan sencillo e insólito como un "maestro".
La obra de Jorge Luis Borges
Borges es sin duda el escritor argentino con mayor proyección universal. Se hace prácticamente imposible pensar la literatura del siglo XX sin su presencia, y así lo han reconocido no sólo la crítica especializada sino además las diversas generaciones de escritores, que vuelven con insistencia sobre sus páginas como si éstas fueran canteras inextinguibles del arte de escribir.
Borges fue el creador de una cosmovisión muy singular, sostenida sobre un original modo de entender conceptos como los de tiempo, espacio, destino o realidad. Sus narraciones y ensayos se nutren de complejas simbologías y de una poderosa erudición, producto de su frecuentación de las diversas literaturas europeas, en especial la anglosajona -William Shakespeare, Thomas De Quincey, Rudyard Kipling o Joseph Conrad son referencias permanentes en su obra-, además de su conocimiento de la Biblia, la Cábala judía, las primigenias literaturas europeas, la literatura clásica y la filosofía. Su riguroso formalismo, que se constata en la ordenada y precisa construcción de sus ficciones, le permitió combinar esa gran variedad de elementos sin que ninguno de ellos desentonara.
El primer libro de poemas de Borges fue Fervor de Buenos Aires (1923), en el que ensayó una visión personal de su ciudad, de evidente cuño vanguardista. En 1925 dio a conocer Luna de enfrente y, tres años más tarde, Cuaderno San Martín, poemarios en los que aparece con insistencia su mirada sobre las "orillas" urbanas, esos bordes geográficos de Buenos Aires en los que años más tarde ubicará la acción de muchos de sus relatos.
Puede decirse que en estos primeros libros Borges funda con su escritura una Buenos Aires mítica, dándole espesor literario a calles y barrios, portales y patios. El poeta parece rondar la ciudad como un cazador en busca de imágenes prototípicas, que luego volcará con maestría en sus versos y prosas.
En 1930 publicó Evaristo Carriego, un título esencial en la producción borgeana. En este ensayo, al tiempo que traza una biografía del poeta popular que da título al libro, se detiene en la invención y narración de diferentes mitologías porteñas, como en la poética descripción del barrio de Palermo. Evaristo Carriego no responde a la estructura tradicional de las presentaciones biográficas, sino que se sirve de la figura del poeta elegido para presentar nuevas e inéditas visiones de lo urbano, como se manifiesta en capítulos tales como "Las inscripciones de los carros" o "Historia del tango".
Hacia 1932 da a conocer Discusión, libro que reúne una serie de ensayos en los que se pone de manifiesto no sólo la agudeza crítica de Borges sino además su capacidad en el arte de conmover los conceptos tradicionales de la filosofía y la literatura. Además de las páginas dedicadas al análisis de la poesía gauchesca, este volumen integra capítulos que han servido como venero de asuntos de reflexión para los escritores argentinos, tales como "El escritor argentino y la tradición", "El arte narrativo y la magia" o "La supersticiosa ética del lector".
En 1935 aparece Historia universal de la infamia, con textos que el propio autor califica como ejercicios de prosa narrativa y en los que es evidente la influencia de Robert Louis Stevenson y Gilbert Chesterton. Este volumen incluye uno de sus cuentos más famosos, "El hombre de la esquina rosada".
Historia de la eternidad (1936) y, sobre todo, Ficciones (1944) acabaron de consolidar a Borges como uno de los escritores más singulares del momento en lengua castellana. En las páginas de este último libro se despliega toda su maestría imaginativa, plasmada en cuentos como "La biblioteca de Babel", "El jardín de los senderos que se bifurcan" o "La lotería de Babilonia". También pertenece a este volumen "Pierre Menard, autor del Quijote", relato o ensayo -en Borges esos géneros suelen confundirse deliberadamente- en el que reformula con genial audacia el concepto tradicional de influencia literaria.
También de 1944 es Artificios, que incluye su célebre cuento "La muerte y la brújula", en el que la trama policial se conjuga con sutiles apreciaciones derivadas del saber cabalístico, al que Borges dedicó devota atención. El Aleph (1949), volumen de diecisiete cuentos, vuelve a demostrar su maestría estilística y su ajustada imaginación, que combina elementos de la tradición filosófica y de la literatura fantástica. Además del cuento que da título al libro, se incluyen otros como "Emma Zunz", "Deutsches Requiem", "El Zahir" y "La escritura del Dios".
El Hacedor (1960) incluía algunas piezas escritas treinta años antes y sin embargo guardaba una sólida unidad entre todas sus partes, no sólo formal sino también en cuanto a contenidos, siempre alineados en la idea borgeana de que tanto los grandes sistemas de la metafísica como las parábolas y las elucidaciones de la teología son elementos que forman parte del gran mundo de la literatura fantástica.
La obra de Borges se reparte también en un buen número de volúmenes escritos en colaboración, tanto dedicados a la ficción como al ensayo. Engrosan el caudal de sus escritos una gran cantidad de notas de crítica bibliográfica y comentarios de literatura, aparecidos en diferentes publicaciones periódicas argentinas y extranjeras, además de conferencias y entrevistas en las que desplegó con inteligencia y mordacidad sus puntos de vista. Se trata de una parte de su obra que, casi a la misma altura que sus libros considerados mayores, ha sido objeto recurrente de comentario y estudio por parte de la crítica y de numerosas recopilaciones.
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta
a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas,
pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo se, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la
espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
Fragmento del Poema "El Amenazado" del libro "El oro de los Tigres" de Jorge Luis Borges
jueves, 13 de junio de 2013
Día del Escritor en honor a LEOPOLDO LUGONES
Nació en 1874 en Villa de María en el departamento cordobés del Río Seco. Fue el primogénito del matrimonio de Santiago Lugones y Custodia Argüello. En su niñez, la familia se trasladó primero a Santiago del Estero y posteriormente a Ojo de Agua, una villa con pocos habitantes, donde cursó sus estudios primarios.
A los diez años, se destacaba por su memoria, gusto por la lectura e interés por las ciencias naturales. Se cuenta que lo llamaban para amenizar las "tertulias" familiares. Sus padres decidieron enviarlo a Córdoba con su abuela materna para que siguiese los estudios superiores.
En 1892 Leopoldo volvió a vivir con su familia que se había trasladado a Córdoba después de haber perdido su estancia. La crítica situación económica lo llevó a tener que comenzar a trabajar y convertirse en un autodidacta.
En esta época dio con éxito sus primeros pasos en la vida pública. Recitó su primera composición en el Teatro Indarte, dirigió el periódico liberal y anticlerical "El Pensamiento Libre" y se alistó voluntariamente para enfrentar a las fuerzas radicales sublevadas en Rosario.
En Córdoba, Lugones se fue convirtiendo en un personaje popular capaz de ser contrapunto de los payadores del barrio, publicar versos controvertidos con el seudónimo Gil Paz, promover huelgas estudiantiles y fundar un centro socialista.
El año de 1896 fue decisivo para Lugones: se instaló en Buenos Aires y se casó con Juana González. En la gran ciudad se unió al grupo socialista de escritores integrado por José Ingenieros, Roberto Payró, Ernesto de la Cárcova, escribió en el periódico socialista "La Vanguardia" y en la "Tribuna", órgano del roquismo y se ganó al distinguido auditorio del Ateneo. A los 22 años comienza a escribir en "La Nación", promovido por su amigo Rubén Darío. Publicó su primer libro "Las montañas del oro" (1897), basado en una influencia tardía del Romanticismo Francés.
El "novecientos" fue una época de intensa producción en la que escribió muchas de sus obras más valoradas como "Crepúsculos del jardín" (1905) donde se acerca al modernismo hispanista y a las nuevas corrientes literarias francesas: simbolismo, decadentismo, parnasianismo. Esta tendencia alcanza su máxima expresión en "Lunario sentimental" (1909). En su obra "Las fuerzas extrañas" (1906). Lugones plasmará sus habilidades para escribir cuentos de misterio. Este trabajo junto con los "Cuentos fatales" (1926) renuevan el género de la forma breve e inician una fecunda tradición en el Río de la Plata, en la que se inscribirán escritores como Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Julio Cortázar.
En 1901 ocupó el cargo de inspector de secundaria y normal bajo las órdenes de Pablo A. Pizzurno y Virgilio Magnasco. Posteriormente asumió la inspección general donde concretó varias de las ideas plasmadas en su estudio sobre la "Reforma educacional": cursos especiales en vacaciones, fundación del Instituto Nacional del Profesorado Secundario, creación de las cátedras de Educación Física y Dibujo, reglamentación para el ingreso de alumnos a la enseñanza secundaria. Más adelante fue comisionado en viaje a Europa para estudiar las novedades pedagógicas. En 1915 se hizo cargo de la dirección de la Biblioteca Nacional de Maestros que ejerció hasta su muerte.
En 1910, la conmemoración del Centenario de Mayo representó el cenit del movimiento de afirmación de los valores y tradiciones nacionales. Bajo ese impulso, Lugones publicó varios trabajos: "Odas seculares" (1910) y la "Historia de Sarmiento" (1911).
En "El Payador" (1916), reúne una serie de conferencias sobre "Martín Fierro" de José Hernández que rescatan la obra, calificándola de "Cuento Homérico de la Cultura Argentina"... Este particular enfoque instaló en la crítica una fructífera polémica que se prolongó por décadas y cuyo resultado fue la aceptación del Poema como la obra emblemática de la identidad literaria argentina. La lectura que Lugones hace deja entrever otro de sus principales puntos de interés intelectual; la cultura clásica. En este campo su producción incluye las obras "Didáctica" (1910); "Las limaduras de Hephaestos" (1910), "Estudios Helénicos" (1924) y "Nuevos estudios Helénicos" (1928).
En Europa se vivía un tiempo de incertidumbre instalado con la guerra mundial, la revolución de los "soviet" y el fascismo italiano, mientras en Argentina se sentía la crisis económica y la inestabilidad política. Lugones fue un observador atento de la situación internacional y un hombre de acción en su país.
Lentamente, su visión socialista fue dando paso a un pensamiento nacionalista de originales matices, crítico del liberalismo y alejado de las posiciones católicas. Este Lugones maduro fue igual de controvertido que en sus posiciones juveniles al apoyar el militarismo de la década del treinta.
Su trabajo incesante se plasmó en numerosos escritos, artículos de prensa y conferencias que le merecieron el nombramiento en la Asamblea de Cooperación Intelectual de la Liga de las Naciones (1924), el Premio Nacional de Literatura (1926) y la presidencia de la Sociedad Argentina de Escritores, fundada con su impulso (1928).
En esta etapa, aumentó con ritmo vertiginoso su ya cuantiosa producción intelectual entre la que se encuentra "Poemas solariegos" (1928) uno de sus títulos más elogiados y los ensayos "La patria fuerte" (1930) y "La grande Argentina" (1930), indispensables para comprender la época y la generación de Lugones.
Puso fin voluntariamente a su vida en una isla del Tigre. Los boletines informativos sorprendieron a la opinión pública tanto como a quienes lo trataban cotidianamente en la Biblioteca Nacional de Maestros.
Lugones aún hoy genera controversias por su cambiante temperamento político. El tiempo, sin embargo, lo ha destacado como una figura central de la cultura argentina y como uno de sus más grandes escritores.
(De Biblioteca privada de Leopoldo Lugones)
Desamparo remoto de la estrella,
hermano del amor sin esperanza,
cuando el herido corazón no alcanza
sino el consuelo de morir por ella.
Destino a la vez fútil y tremendo
de sentir que con gracia dolorosa
en la fragilidad de cada rosa
hay algo nuestro que se está muriendo.
Ilusión de alcanzar, franca o esquiva,
la compasión que agonizando implora,
en una dicha tan desgarradora
que nos debe matar por excesiva.
Eco de aquella anónima tonada
cuya dulzura sin querer nos hizo
con la propia delicia de su hechizo
un mal tan hondo al alma enajenada.
Tristeza llena de fatal encanto,
en el que ya incapaz de gloria o de arte,
sólo acierto, temblando, a preguntarte
¡qué culpa tengo de quererte tanto!
Heroísmo de amar hasta la muerte,
que el corazón rendido te inmolara,
con una noble sencillez tan clara
como el gozo que en lágrimas se vierte.
Y en lenguaje a la vez vulgar y blando,
al ponerlo en tus manos te diría:
no sé cómo no entiendes, alma mía,
que de tanto adorar se está matando.
¿Cómo puedes dudar, si en el exceso
de esta pasión, yo mismo me lo hiriera,
sólo porque a la herida se viniera
toda mi sangre desbordada en beso?
Pero ya el día, irremediablemente,
se va a morir más lúgubre en su calma:
y más hundida en soledad mi alma,
te llora tan cercana y tan ausente.
Trágico paso el aposento mide....
Y al final de la alameda oscura,
parece que algo tuyo se despide
en la desolación de mi ternura.
Glorioso en mi martirio, sólo espero
la perfección de padecer por ti.
Y es tan hondo el dolor con que te quiero,
que tengo miedo de quererte así.
Ramón Columba
1959
Muere en Buenos Aires el dibujante Ramón Columba
Caricaturista, periodista, escritor y editor, colaboró entre otras publicaciones con La Razón, Vida Moderna, La Semana Universal, Mundo Argentino, Última Hora, La Razón y Crítica, dirigió las revistas El Tony, Fantasía, Intervalo, D´Artagnan y fue autor de "Album de la guerra", "El Congreso que yo he visto" y otras obras con notas e ilustraciones
Había nacido en Córdoba el 3 de diciembre de 1891.
miércoles, 12 de junio de 2013
martes, 11 de junio de 2013
Antonio Pujia Feliz Cumpleaños Maestro
Antonio Pujia, escultor italo-argentino, uno de los más importantes artistas contemporáneos de su país.
Su obra está realizada en diferentes metales fundidos, como bronce, plata y oro y también en mármol. Nació en Polia, un pueblo de Calabria, Italia, el 11 de junio de 1929 y llegó a la Argentina en 1937, nacionalizándose argentino varios años después.
Se formó con grandes maestros como A. Lagos, T. Troiani, A. Bigatti, Fioravanti e Rogelio Yrurtia entre otros. Recibió el título de Profesor Nacional de Dibujo en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón y el de Profesor de escultura en la Escuela superior de Bellas Artes Ernesto de la Carcova. Ejerció la docencia en las escuelas Pueyrredón y Belgrano y también en su propio taller-escuela. Organizó el taller de escultura del Teatro Colón de Buenos Aires del cual fue su jefe durante los años 1956 hasta 1970 cuando renunció al cargo para dedicarse de lleno a la escultura artística.
Obtiene el Gran Premio del Salón Municipal Manuel Belgrano en 1959, el Gran Premio de Honor del Salón Nacional de Artes Plásticas en 1960, la Bienal Alberto Lagos en 1961 y el Gran Premio del Fondo Nacional de las artes en 1964 entre otras distinciones.
Realiza más de 50 exposiciones individuales entre 1962 y 2001. Su extensa obra puede visualizarse casi en su totalidad en antoniopujia.com, una completa página de Internet con más de mil fotografías que se actualiza conforme el Maestro Antonio Pujia va terminando sus obras.
Mariano Fortuny
Nace en Reus (España), el pintor y grabador español, Mariano Fortuny, uno de los pintores españoles más importantes del siglo XIX, enmarcado en el Eclepticismo español. (Hace 175 años)
(Reus, 1838 - Roma, 1874) Pintor español. Estudió en Barcelona y fue alumno de Claudio Lorenzale. En 1857 obtuvo una beca para estudiar en Roma, donde estableció un taller y se liberó de forma paulatina del lenguaje académico de su formación barcelonesa.
En 1860 marchó a África, a instancias de la Diputación barcelonesa, para tomar apuntes de la campaña militar española. Su paleta se orientó hacia tonalidades más sonoras y luminosas; se interesó asimismo por el pintoresquismo árabe, que ocuparía desde entonces un lugar destacado en su obra (La odalisca). El cambio de rumbo de su pintura, que excluía los grandes formatos, y el aumento de su clientela le impidieron terminar el gran lienzo La batalla de Tetuán.
Fueron decisivos sus dos viajes a Madrid en 1866 y en 1867: se dedicó a copiar en el Prado a Tiziano, Tintoretto, Velazquez y Goya; se casó con Cecilia, hija de Federico Madrazo; conoció a Goupil, que sería su marchante hasta su muerte, y realizó obras como El coleccionista de estampas, Fantasía sobre el Fausto de Gounod y La vicaría, que supondrían el triunfo definitivo de su fulgurante carrera. Expuesta en París, su obra dio origen a la moda delfortunyismo. Tras diversos viajes, Fortuny se instaló en Portici, cerca de Nápoles (Desnudo en la playa de Portici; Niños en el jardín japonés).
Con Fortuny alcanza su más refinada expresión una corriente de la pintura romántica que respondía al gusto de una alta burguesía que rechazaba el realismo de Courbet y el impresionismo y que, por el contrario, apreciaba los temas exóticos y el preciosismo. Dentro de estas limitaciones conceptuales, su obra se distingue por la perfección de su factura y por la frescura del colorido. La prematura muerte del artista truncó desarrollos en sentido impresionista que ya parecen anunciarse en ciertas obras.
Leopoldo Marechal
Leopoldo Marechal nace en Humahuaca 464, Ciudad de Buenos Aires, el 11 de junio de 1900. Poeta, narrador, dramaturgo y ensayista. Fue maestro y profesor de enseñanza secundaria. Durante el período 1944-1955 ocupó cargos oficiales. Esta última circunstancia lo llevó al enfrentamiento político con antiguos compañeros de generación literaria y relegó su propia obra al olvido durante dos décadas. Las nuevas generaciones, en cambio, redescubren la obra de Leopoldo Marechal, precursora-sobre todo en la narrativa- de las búsquedas de la literatura latinoamericana. La estrecha relación vida-obra, el voluntario exilio espiritual, la firmeza de sus convicciones, deben sumarse a los datos concretos de su biografía. La incidencia de lo autobiográfico en lo literario es, quizá un rasgo definitorio: la infancia en un barrio de Buenos Aires, los paseos por el campo, en Maipú, la labor de maestro que comienza a los veinte años, los viajes a Europa, elementos que Marechal recrea en su literatura, experiencia y vivencia que hacen no sólo a su formación sino al sentido de su obra. A los doce años escribe sus primeros versos sin dejar por eso de deambular por las calles prefigurando al poeta que, años después, descubrirá sus símbolos. Durante la década del 20 colabora en el periódico literario Martín Fierro (véase) y en la revista Proa. En 1926 viaja por primera vez a Europa, frecuenta en España a los redactores de La Gaceta Literaria y la Revista de Occidente, y se reúne en Francia, con los pintores y escultores del llamado "grupo de París": Butler, Basaldúa, Berni, Bigatti, Forner, Fioravanti, Spilimbergo. En 1929 realiza su segundo viaje a Europa. En 1930, en París, escribe los capítulos iniciales de Adán Buenosayres (véase). Se casa con María Zoraida Barreiro, quien habría de fallecer en 1947, y a quien dedicaLaberinto de Amor. En 1948 viaja otra vez a Europa. En 1950, decide convivir con Elbia Rosbaco, inspiradora de algunos de sus poemas. Muere en 1970 en Buenos Aires.
Por eje de la tierra la pusieron,
de norte a sur atravesada.
El mundo gira sobre su mujer.
Escritos en su tabla resplandecen
los números primarios de la tierra:
el número que aguza
las pasiones del viento
y encabrita las aguas;
el número que da primaveras al mal
y verdor a la guerra;
el que dice los pesos y medidas
que a las armas convienen;
el que sabe los límites exactos
del amor con su sombra,
y el que renueva y lustra
la mocedad violenta de los días.
Guardadora de números la llamen
los que aprendan Mujer.
Hacia el norte limita con el cielo,
llorada realidad, ángel crecido;
al sur con la sabrosa pesadez de la tierra,
al este con el árbol,
con el buey al oeste.
Así la procelosa realidad
tiene su costa firme en la mujer:
en la mujer aviva su color y sonido
y enciende su coraje.
La mujer dice "Rosa",
y en otro nacimiento se confirma la rosa.
Fraternidad gozada de las tres dimensiones
y los cuatro elementos:
así diga el que aprende la mujer y su número.
Porque tiene del Agua
desnudo el cuerpo y ágil el talón;
y sin perder su integridad .
cobra la forma de los vasos;
y del mar cejijunto aprende guerras,
o el gracioso talante, de la lluvia.
Como el Aire, levanta
de sí misma su viento.
Sabe, como la Tierra,
dar una faz al día
y otra faz a la noche;
y ejerce, como el Fuego, la virtud
de templar los metales.
Después, sobre nosotros,
viento, lluvia y hoguera, la mujer;
y la noche y el día,
y sal en nuestros ojos
o canto en nuestra lengua.
Un misterio la sigue: quien lo toque
nacerá para siempre.
De "Odas para el hombre y la mujer" 1929
lunes, 10 de junio de 2013
Antoni Gaudí
Antoni Gaudí
Reus, España, 1852 - Barcelona, 1926) Arquitecto español. La obra de Antoni Gaudí se inscribe dentro del movimiento modernista, aunque lo supera ampliamente por la originalidad de sus concepciones y su capacidad para romper moldes y crear nuevas soluciones.
Nacido en el seno de una familia de caldereros, se trasladó a Barcelona para estudiar arquitectura, disciplina en la que se graduó en 1878. Inicialmente colaboró en algunos despachos de renombrados arquitectos de la época (con José Fonseré proyectó la cascada, las rejas metálicas y las puertas del parque de la Ciudadela de Barcelona), antes de abordar en solitario el proyecto de la Cooperativa Mataronense, un ambicioso complejo del que sólo se llevaron a cabo la fábrica y un quiosco de servicios.
En 1883 fue nombrado arquitecto del templo expiatorio de la Sagrada Familia, la obra que ocupó toda su vida y que se considera su principal realización artística, a pesar de que quedó inconclusa y sin un proyecto bien definido. En los primeros años, se ocupó de la construcción de la cripta (1883-1891) y el ábside (1891-1893) y compaginó su trabajo en el templo con diversos encargos civiles, como la villa denominada El Capricho, en Comillas, o la casa Vicens, en Gracia, para Manuel Vicens.
Por entonces entró en contacto con el conde de Güell, con quien mantuvo una relación casi de mecenazgo renacentista. Güell le encargó en primer lugar algunos pabellones para su finca de Pedralbes y el palacio de la calle Nou de la Rambla (1886-1891), donde Gaudí introdujo nuevos elementos constructivos como el arco parabólico. Luego se ocupó del colegio de las teresianas de la calle de Ganduxer y del palacio episcopal de Astorga, que no terminó a consecuencia de la muerte de su mentor, el obispo Juan Bautista Grau Vallespinós.
Bastan estas obras de la primera época para individualizar algunas de las constantes de la arquitectura gaudiniana, desde su peculiar recreación del gótico hasta su predilección por las formas curvas y dinámicas, la aplicación a la arquitectura de técnicas de decoración artesanas (vidrieras, hierro forjado, muebles diseñados por él mismo) y su singular empleo de los mosaicos de fragmentos de cerámica de vivos colores.
En 1891 abordó la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia, de cuyas cuatro torres sólo se había construido una a la muerte del arquitecto, la que dio la pauta para el bosque de torres en que debía convertirse el templo. Poco después de 1892, los Fernández y Andrés le encargaron una casa en León, conocida como Casa de los Botines, y por las mismas fechas realizó un proyecto de misión para Tánger que no se llevó a cabo. En lo sucesivo, sus principales encargos fueron inmuebles de pisos, como la casa Calvet, la casa Batlló y la casa Milà, más conocida como La Pedrera y culminación en cierto modo del genio de Gaudí por la singular concepción de su fachada ondulada de piedra y hierro forjado y por el conjunto de chimeneas helicoidales de la azotea.
Su mentor, Eusebio Güell, le confió dos encargos de gran envergadura: una colonia obrera en Santa Coloma de Cervelló, de la que sólo se completó la iglesia, sorprendentemente integrada en el paisaje, y una ciudad-jardín, que también quedó inconclusa y es en la actualidad un parque público (el parque Güell), que integra los distintos pabellones realizados por el arquitecto, así como un espacio columnado (que según el proyecto original debía destinarse al mercado) y la plaza, con un original banco corrido de azulejería.
En el año 1926, cuando murió atropellado por un tranvía, Gaudí era un arquitecto reconocido por sus coetáneos dentro y fuera de las fronteras españolas, pero su singular genio innovador y creativo no fue aceptado universalmente hasta bastantes décadas más tarde. En la actualidad, su figura es internacionalmente reconocida y su obra se cuenta entre las más admiradas de la arquitectura de todos los tiempos.
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gaudi.htm
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/g/gaudi.htm
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